Otro ataque a la clase trabajadora…

La Comisión Nacional de la Competencia ha iniciado una ofensiva antisindical abriendo expedientes sancionadores a los Convenios Colectivos de Contac Center y Seguridad Privada, estando analizando otros Convenios de ámbito estatal y autonómico, lo que constituye una grave agresión a una de las piedras angulares del sindicalismo de clase, es decir la negociación colectiva.

 

La Comisión considera que la fijación del precio bruto hora en los convenios vulnera la libre competencia entre empresas, entendemos que el Tribunal de la Competencia no sólo se está excediendo en sus atribuciones sino que sus planteamientos son falsos. Los Convenios no tratan de márgenes ni beneficios empresariales, sino el mínimo a contemplar en la subrogación de empresas de servicios a fin de garantizar la calidad en el empleo. El tribunal de la Competencia encuentra también punible la fijación en los Convenios del horario de trabajo quizás pretendan que los horarios en que los trabajadores deben estar al servicio de la empresa los marquen de manera unilateral estas últimas sin garantías reguladoras.

En las oficinas bancarias los trabajadores con la excusa de la financiación se han convertido en dependientes que lo mismo te venden un juego de sartenes que un colchón, no es de extrañar que cualquier día pretendan aplicarles el convenio de comercio.

Bien haría la Comisión Nacional de la Competencia en preocuparse de que los colchones se vendan en las colchonerías, las sartenes en establecimientos de menaje y vigilar los precios de los carburantes en las gasolineras, que no creo que nadie dude que son precios pactados.

Indudablemente está agresión no quedará impune y llegaremos a todas las estancias que sea necesario.

Esta situación es otro pico de un iceberg que se une a la “jornada europea de 65 horas” a la directiva europea sobre inmigración, a los casos Viking Line y Laval Un Partneri etc. Quizás lo que no se ve del iceberg sea la voluntad de destruir todos los derechos que la clase trabajadora a conquistado en los últimos 150 años a base de sudor, lágrimas y no poca sangre.

Rafael Cañete Rubio (Secretario de Acción Sindical FeS-UGT Extremadura)