Como no podía ser de otro modo, porque lo contrario hubiera sido un enorme error por su parte, los Presidentes de las Cajas de Castilla y León han decidido no llevar a los Consejos de Administración un protocolo inadmisible, una auténtica “Chapuza” que pretendía impactar de lleno en el futuro de 2.700 familias en Caja Duero y que contemplábamos con máxima preocupación. La negativa de FeS-UGT a firmar el “acuerdo político” ha propiciado este giro. Recordad que el documento se firmó el pasado martes, y que los presidentes tenían previsto convocar para esta semana los consejos.

Hemos luchado contra un proyecto que pretendía:
- el desmantelamiento total de los servicios centrales (Salamanca, Madrid, Valladolid, etc.)
- el cierre de la práctica totalidad de las oficinas de la Caja ubicadas en Castilla y León (salvo Salamanca y Soria)
- el cierre de al menos la mitad de las oficinas ubicadas fuera de Castilla y León y Extremadura
- y el cierre también de muchas de las oficinas del mundo rural de Salamanca, Soria y Extremadura.
Esto significaba el inevitable despido (a mayores de la no renovación de contratos) de muchos compañeros (la mayoría jóvenes), la imposibilidad de abordar prejubilaciones, la movilidad forzada -no sólo de servicios Centrales-, y la pérdida de derechos de todos los compañeros que aceptaran trabajar en el banco, dejando inmediatamente de estar amparados por el convenio de ahorro. Por tanto, nos afectaba directamente a TODOS. La Federación de Cajas, reunida el viernes informalmente sin la presencia de la Junta, y formalmente en el día de ayer, decidió rechazar el protocolo, y asumir el liderazgo de cualquier reforma del sector de ahorro, partiendo de las propias Cajas y de sus Órganos de Gobierno toda iniciativa, admitiendo y validando así el planteamiento que transmitió FeS-UGT a la Federación de Cajas en la reunión mantenida con su Presidente el pasado día 3 en Burgos.
Decía un personaje de Bertolt Brech:
“primero vinieron por los judíos, pero como yo no lo era, no me importó. Luego fueron los comunistas, pero como yo no lo era, no me importó. Después vinieron por los gitanos, pero como yo no era gitano, miré para otro lado. Luego vinieron por mí. Y ya era demasiado tarde”
Por tanto, estemos atentos todos y sigamos unidos, porque detrás de los intereses políticos siempre se esconden los personales, y éstos pueden traer presiones y nuevos “atentados”.
¡¡JUNTOS, SI PODEMOS!!
Sección Sindical Estatal de UGT en Caja Dueero